Hola papa,
necesito escribir esta carta, es la única forma que tengo para poder expresar
todo lo que siento, lo que pasa por mi cabeza a cada instante.
Quizás sea
una cobarde y no me atreva a plantar cara a los problemas, pero es que cada vez
que intento acercarme a ti hay algo que no me deja, vergüenza, timidez, falta
de confianza... no se como llamarlo.
Hoy he
decidido que es el día, el día de acabar con todo y plantar cara, necesito
hacerte llegar lo que siento, quizás con esta carta las cosas cambien o por el
contrario sigan igual, pero creo que es mi última opción, y no tengo nada más
que perder.
La verdad
que hay bastantes cosas que me quitan el sueño, la principal y más importante
para mí, es el divorcio. Quizás tu ni sepas lo mal que lo llevo, pero, aunque
cada vez que hablamos y vaya a verte ponga mi sonrisita, no quiere decir que
esté bien, solo que prefiero callarme las cosas y huir de todo lo malo, aunque
hay veces que no lo consiga.
Hasta hace poco
estaba convencida de que todo iba a volver a la normalidad, esa era mi
sueño, levantarme, mirar a mi alrededor y estar en mi cuarto con mi
armario empotrado, la litera, mis cosas; que mi hermano me venga a despertar
gritando " Raquel vamos a jugar al colchón", que me levante y este mi
madre preparando el desayuno y al llegar las 8 escuchar el cascabel de tu
llavero al llegar de trabajar...
Sé que sigo teniendo allí mi casa, y que puedo ir
cada vez que quiera pero ya no es lo mismo, cada vez que voy se me coge un nudo
en la garganta y se me pasan miles de momento por mi cabecita. Si voy allí es
por ti, por que te echo de menos y necesito verte, lo último que me importa en
esta vida es el dinero, en serio, no voy para que me des dinero, voy porque
tengo ganas de verte, de estar contigo y porque te quiero.
Muchas veces la
vida no es todo lo bonita que parece ser, se derrumban las cosas y los sueños
también. Cada vez que recuerdo el pasado, me veo allí en la
casa, contigo, con mama y con el Fran, y se me llenan los ojos de lágrimas,
porque sé que por mucho que me guste no volverá a ser nunca más así. Sé que hay
pequeños momentos que nunca se volverán a repetir, como por ejemplo una tarde
en el campo o una fanta de naranja en un bar, pero los cuatro
juntos.
No se si lo
sabes, pero todo esto del divorcio ha podido conmigo, no lo tengo superado
aún.
Nadie me
dijo nunca que dos personas que se quieren se pueden llegar a odiar, que el
orgullo puede llegar a ganar... y aunque al principio parezca que me daba
igual, conforme pasa el tiempo vas siendo consciente y es hay cuando
empieza todo el sufrimiento... No es fácil el ver derrumbarse tu familia
como un castillo de naipes, tus ilusiones y sueños cada vez se van haciendo más
pequeñitos y personas que deberían estar a tu lado de repente no están.
Por mucho que me digan que no fue
mi culpa lo del divorcio, nunca me liberare de ese peso, no puedo dejar de
torturarme pensando que es lo que he hecho mal.
Aunque para
ustedes con el divorcio la historia haya acabado, para mí a penas a
comenzado…. por cada despacho de abogados dos niños olvidados, y
parece daros lo mismo lo que ellos sientan, lo que digan, lo que
griten... Y a partir de aquí solo existe odio, venganzas, orgullo, y en
medio de toda esa batalla en la que yo no elegí participar, estamos nosotros,
mi hermano y yo. ¿No os dais cuenta que los que mas sufren con todo
esto somos nosotros?
Por favor, lo
único que os pido tanto a mi madre como a ti es que pongáis un poquito de vuestra
parte, que las cosas se pueden hablar bien, sin gritos ni insultos. Y que
penséis en nosotros un poquito, solo quiero que os llevéis bien. Que estéis
divorciados no implica que os tengáis que llevar mal, ni que no os tengáis que
dirigir la palabra. Cada insulto que os dais, cada voz, cada juicio… es como si
me clavaran algo en el corazón. Yo los quiero a los dos por igual, los dos sois
parte de mí, y lo que mas deseo es veros felices.
Papa yo sé que en silencio, y a tu
forma, me dijiste los te quiero que nunca escuché y que tanta falta me hacen,
porque sé que tu y yo en el fondo somos casi igual.
Nadie nace en esta vida sabiendo
ser padre, ni madre, ni hijo, ni hermano... es algo que se aprende, y a pesar
de todo, para mi eres el mejor padre del mundo entero, y no te cambiaria por
nada ni nadie en este mundo.
Aunque no nos veamos todo lo que
me gustaría no quiero que te pienses que me olvido de ti, porque no es así;
estas siempre en mí. Y se me llena siempre
la boca al hablar de MI PADRE.
Eres lo más grande
que tengo, junto a mama y el niño; por ustedes daría la vida sin pensármelo ni
un solo segundo. Ojala pudiera detener el tiempo y teneros siempre conmigo.
Me gustaría
que nos viéramos más, que nos llamaras más. A veces necesito ver un poco de preocupación por tu parte, ojalá
algún día pueda decir, ¡que pesado mi padre que me ha llamado ya 2 veces!
Quiero sentir tu cariño, un abrazo tuyo, un beso… sé
que hay veces que simplemente con escuchar de tu boca “no te preocupes, yo
estoy a tu lado” me harías la niña mas feliz del mundo entero.
Me duele ver como poco a poco nos vamos alejando y ninguno de los dos da el
primer paso, por eso he decidido escribirte todo esto, porque te necesito y sé que tu a mi también.
Quizás no soy la
hija que tu esperabas, y a lo mejor tu también me habrás echado en falta, por
eso te pido disculpas si alguna vez te
sentiste solo, y quiero que sepas que yo siempre he intentado estar a tu
lado y siempre intento ponerme en tu lugar, aunque haya cosas que no las
comprenda.
No se si alguna
vez abras sentido lo que siento yo... esa sensación de querer gritar al mundo
cuanto quieres a una persona y no puedes, y te agobias y lloras, y te preguntas
¿pero porque soy así?.
Papa te Quiero, y por mucho que te lo diga sé que
nunca será suficiente para mi...te quiero, te quiero, te quiero...